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05 octubre 2008

Yogures y caracolas



Cuando el envase era el mundo, los yogures se aliaron con las caracolas para probar cuantos sabores diversos eran posibles. Cuajo para todos, suero para todos, se acabó el hambre de amor gracias a una compilación de toxinas nunca antes observada.

El pasado 31 de febrero las autoridades de la República de Lactonia anunciaron el despido improcedente de todos los enamorados. Según fuentes oficiales, el grado de besos y abrazos era tal, que los habitantes que se amaban habían caído en una suerte de canibalismo. Desde entonces, el visado para entrar en la República de Lactonia exige, como requisito esencial y de condición incontestable, la llave-caracola. "Solo así", afirmó el presidente Coco Bífido, "se podrá alcanzar la verdadera explicación de por qué estamos sobre la faz de la tierra sin morir, sin matar de amor".

Alegato para el fomento de amor entre todas las especies del mundo.

16 julio 2008

Polilla:



Polilla, de antenas traviesas, antes de nada, antes de decir nada, antes de que la nada se convierta en otra cosa, yo te contaré un secreto: decían las lenguas que en aquel tiempo tú cumplías la veintena y que las constelaciones se plegaban y desunían, se plegaban y desunían en un auténtico y torpe vals. Los pies de dinosaurio lo bailaban.

Pasó el tiempo y seguiste cumpliendo años. Algunos te echan de más, otros te echan de menos, pero nunca olvidarás que los veinte son aquellos años que se pronuncian en lenguas extranjeras, un colágeno lleno de formas, 20.000 lenguas de viaje sublingüístico... Un recorte de tiempo metido en una burbujita. Dice algo en polaco, pero las palabras no importan, suena más divertido si se lee en otro idioma. El señor del billete estonio se enfadó conmigo por cortarle la... ¿dignidad? Todo sea por causas justas. Los tres fósforos, para encender tres hogueras, para cumplir tres proverbios y para seguir tres consejos. Ya decidirás cuando encenderlos. El resto de las piezas del puzzle las engullí en un ataque de histeria y solo quedó en pie la que forma un puzzle menos convencional.

Cada cual es un mosaico; cada tesela que lo compone, el recuerdo pasado, la conformación de todos los hitos. Para ti, un pedacito de mosaico.

22 junio 2008

Éxodos

21 junio 2008

Comemos muchas nueces



Lo mismo no es. Algunas ardillas son caníbales, lo juro por las nueces que nos comemos.

19 junio 2008

Autorretrato kitschizante


Un billete de doscientos dinares y una colonia de lunares,
cubo inacabado, poeta del mal, huerto mal sembrado, mal humor inesperado, naranja y azul, callado y chillón, la ciudad, mi ciudad y el globo terráqueo,
encerrado y diáfano, huérfano de ideología,
ufano y sátiro,
ojos de cuáquero y manos desnudas,
cicatriz del gamberro, partenones a pares y nones, mermelada en boca de perro.
Parece que nos vamos conociendo.

03 junio 2008

Corte de lengua

La vecina de al lado grita como el megáfono de cualquier cárcel de película: “¡Te voy a cortar las manos! ¡Me tienes harta! ¡Deja la ropa, que está limpia! ¡Daniela! ¡Daniela! ¡Daniela!”. ¿Por qué quiere que la oiga?

Los pájaros protestan y también gritan: “¡La primavera es nuestra! ¡Cállate, ordinaria!”

Más de ochenta ventanas que se miran unas a otras. Indiscretas, espías, consabidas, testigos de la noche y del placer, confidentes del pecado, astutas y calculadoras. Detrás de esas ventanas se encierran gritos y los gritos camuflan el llanto.

En el patio interior del bloque hay una piscina. La misma donde juegan los niños de mi vecina favorita y de otras vecinas sin importancia. A media tarde, los alaridos de tantos cachorros se unen formando una música aberrante, como si de una maquinaria bélica se tratara. Suena a motor de lata, a cosa vieja y usada.

Los pájaros protestan y vuelven a gritar: “¡Somos los dueños del piar, del graznido! ¡No nos imitéis!”

Otro episodio es el siguiente. En la piscina juegan los hijos de mi vecina y ella los deja al cuidado de una de sus amigas del bloque. “Me voy a tomar una copa”, dice, “pero no se lo digas a mi marido”. Allí se quedan los enanos, jugando como enanos a que son enanos. Aquí las suposiciones llegan cuando no sabemos qué contiene la copa. Algunos dicen que es pacharán, otros un whisky doble. Sea lo que sea, le llena de fuerza para intentar cortar manos.

Los niños rebotan la pelota contra el suelo y miran como sube y baja, sube y baja, calculando una física inexacta y con desproporciones. Matan el aburrimiento al pulsar los botones del ascensor. “¡Me toca a mí!” Y otra vez las partículas de aire vuelven a subir y a bajar.

Hagamos la prueba. La cosa es simple: mi vecina le dice a su hija que le va a cortar las manos porque la niña, supuestamente con los dedos manchados, ha tocado algo que lavó con esmero su madre. Quién sabe si la mancha era de tanto apretar el botón del ascensor. En una mesa dispongo de varias herramientas para hacer el trabajo, variadas para que pueda elegir. Un cuchillo de carnicero, si lo que le gusta es la sangre a borbotones. Una espada medieval bien afilada, para un corte rápido y limpio. Una motosierra, símbolo de la melancolía tecnológica. Ahora bien, puede proceder a cortar las manos.

Entonces se lo piensa dos veces. “¿Cómo le voy a cortar las manos a mi hija?” La respuesta es muy fácil: con un tres de copas en la mano se puede hacer cualquier cosa. Al final se achanta y solo le dice “me cago en la puta que te parió”, sin el influjo consciente de saber que ella es la puta que la parió.

Le propongo un trato, señora. Yo le corto a usted la lengua y así usted no me corta a mí el sueño. Y lo juro, hasta el corte de lengua yo soñaba con caballitos de mar, jazmines y dunas como pechos de mujer.

27 mayo 2008

Tres puntos

Hablas de tres puntos... Puntos suspensivos... Suspense.

Tres puntos que pueden ser tres conos vistos desde el cielo. Tres puntos que vuelven a ser tres suspiros, que conforman la resignación, el qué se le va a hacer. También la ignorancia, la cicatriz del tiempo, ya pensaba yo... Tres puntos como tres dardos, tres puntos para enchufar radios y ordenadores, tres puntos de semáforo en ámbar y rojo, en ámbar y verde, en ámbar y luego más ámbar. Tres puntos para esquivar, no sé, no sé, como se esquiva a los niños. Ellos preguntan otra vez en la interminable razón de los porqués y siguen preguntando cuando no quedan respuestas para el porqué de todo. Los tres puntos están ahí para algo o para nada. Para algo si se necesita dejar pausas eternizantes y para nada si se pretende el sano ejercicio del silencio.

Ante la inminente hegemonía del etcétera, rescatamos a los tres puntos. Salen de un pozo, ayudados, en ejercicio de memoria, porque si se unen los tres puntos se consigue una cuerda. Luego se tira de la cuerda y otra vez esas bolas rocambolescas de número primo y enemigas de los etcéteras vuelven a respirar. Qué sería del suspense, de la sorpresa, de un pensamiento alejado o de la desidia por decir el pensamiento. Tres puntos como tres ojos, como tres filas de miles de metros de cable vistas desde el frente. Así es como siguen los tres puntos su batalla de supervivencia. Nos dan expresividad, nos quitan certeza. Pobres tres puntos, jamás se vio un aparato bélico tan inocente capaz de resistir contra la contundencia grecorromana de las luchas de los etcéteras. Déjame en paz, etcétera; compra algo de fruta como naranjas, manzanas, limones, etcétera; una cuestión muy destacada en ámbitos como el político, económico, social, etcétera; Un largo etcétera...

Ahora los tres puntos se unieron como una rémora al etcétera, cosa poco viable, porque no hay más inconclusión, alargamiento y dejadez que esa combinación. ¡Largos tres puntos, larga vida a los tres puntos! Así es como deberían concluir todas esas listas inconclusas. De resto, los tres puntos no deben desaparecer, por el bien de los suspiros.

21 mayo 2008

Las bocas


La historia de cuatro bocas. Una boca saluda a otra. Da dos besos. Esta otra boca vuelve a saludar y da otros dos besos. Ya son cuatro bocas enfrentadas, con los labios sin código de barras. La comisura roza levemente la mejilla ajena y con un tambaleo acompasado, involuntario y candente, se desplaza a otra longitud de la cara. Así es como chocan cuatro bocas en dos, ocho labios en cuatro y cuatro fosas que se despiden en el papel, que se despiden en la vida, que se despiden en la oscuridad. Cuatro fosas bucales puestas como cuatro capullos de rosa.

Es un lunes y saludamos a la mañana.

30 abril 2008

Tratado vexilológico sin ninguna motivación geopolítica

La vexilología es la disciplina que estudia las banderas, pendones y estandartes. En este caso, espero que el estudio haya salido horroroso. Las banderas se usan para imperializar, aupar la identidad nacional, representar a una colectividad y demás chorradillas. Yo la uso sin motivación alguna, solo absorbiendo la esencia de los colores.



Maldivas, Palau, Corea del Sur, Bahrein, Kirguistán, Ghana, Lituania, Nepal, Laos, Madagascar, Somalia, Seychelles, Estonia, Gabón, Irak, Letonia, Malta, Suiza, Togo, Libia, Tanzania, Ucrania, San Vicente y Granadinas, Malawi, Pakistán, Finlandia, Líbano, Barbados, Guatemala, Turkmenistán y la India firmaron este tratado vexilológico sin ninguna motivación geopolítica


Metro de Moscú

Primer viaje por el collage. Después de pasar en la circular del metro de Moscú una hora, intentando no morir congelados en la calle, salió el expreso del túnel en forma de tres cuadrados disonantes.




Árbol de cinco puntas


Solo porque lo haya dicho una maruja en la plaza...
Los comunistas son unos delicuentes.
Sí, te puedes ir.
Según tu prima, los comunistas podrían pasear tranquilamente por la calle.
Tú dices que Fernando es comunista y es el cabecilla de todo esto.
¿Y por qué tiene idealizado a ese revolucionario?
¡Dios mío!

21 abril 2008

Tres lagartos del Cretásico asombrados por su extinción y la venus de Futicelli


Los lagartos del Cretásico se asombran de su inmortalización dentro de este improvisado lienzo. Allí están, con la expresión inquieta del que se sabe muerto sin estarlo. Pobres reptiles. Mientras tanto, la Venus de Futicelli afirma para sí que es "o mais brilhante dos planetas" en referencia quizás a su etapa en la que vivió en algún planeta lusoparlante. Pobres dioses.

Reptiles y dioses aún no se ponen de acuerdo.

03 junio 2007

A chuparla ya

Para los flipados de pendientitos brillantes, pantalones anchotes y gorrita al viento. Un vídeo del grupo Hocus Pocus.

Un cadáver en Gestión de la Empresa Informativa

Desde el cretásico
el perro fue creciendo en masa,
el caramelo seduce
la perversa condición del ser,
placentero y tremendo.

El enchufado meñique aprende
una maraña de pelo,
durante la medianoche perseverante,
de muy mal humor.

Un arranque de rabia
descansa, dispara y emprende,
en las lagunas de Ruidera
tocándose la panza.

20 abril 2007

Tapón