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10 diciembre 2008

Tratado vexilológico: Independencia


São Paulo. 22:23 horas. 28°C. Vi una cucaracha trepando por la pared. Con ese tambalear ridículo pero emprendedor que tienen las cucarachas. Desafortunadamente, no la maté. Ante mí acudió una especie de compasión entre especies. Aunque fuera una cucaracha, blandengue bicho de color chocolate, no merecía morir desintegrada previo aplastamiento en una noche de tanto calor.

Y precisamente el calor es lo que me llevó a curvar líneas como cuerpos de mujeres. Ahora es cuando siete estrellas verdes me recuerdan los orígenes. Que si nacionalismo, que si independencia, que si conquista... A mí lo que me importa son las papas arrugadas, el acento de mis padres y el tacto de la arena negra. Alego contra el metadiscurso metalizado. Se acabó. Con esta deformación vexilológica solo quiero pedir algunos gritos del pasado, algunas muestras de la tierra, sin motivo político-ideológico, solo para que este calor destructor de fieras pueda evaporarse para siempre.

16 noviembre 2008

Flamenco Sketches feat. Miles Davis

Se trata de música, da igual que la muchacha sea gitana, flamenca, que respete costumbre y lazos parentales, que grite más alto que nadie y que cada día nos mire triste con el estúpido cuento de "qué voy a hacer en la vida". Miles Davis brindó un esbozo del flamenco sin ser flamenco que yo aprovecho, secuestro, chorreo, hago musa sin pies alados.


La acuarela es una fiera hermosa que, una vez domada, da gusto verla dormir.


The Sketches:
  • C ionian (C major scale)
  • A-flat myxolydian (D-flat major scale over a pedal A-flat)
  • B-flat ionian (B-flat major scale)
  • D phrygian with an optional F-sharp (alternates over bass notes D and E-flat)
  • G dorian (F major scale)

11 noviembre 2008

Noticias frescas


Querida máscara:

Te voy a colgar en algún lugar de la facultad de periodismo de la Universidade de São Paulo, donde te puedan ver, donde puedan imitar tu sonrisa cínica y tu ojos caídos. Te voy a colgar en un sitio público, perdóname, pero es así, no reservo tu muerte a mi esfera ni a la de nadie. Me tengo que deshacer de ti, de tu manía por mostrar el mundo fragmentado y sin sentido conexo. Sin embargo, espero que allí donde te cuelgue, tú sigas riéndote del mundo, sus crisis, sus Obamas, sus sudokus y sus horóscopos con el mismo negro humor de humo negro.

Un beso enorme,
Fer

P.D.: Te enviaré fotos del sitio donde te cuelgue, no te preocupes...


09 noviembre 2008

Fotógrafo y objetivo


De repente, se desenfunda la cámara como si fuera un arma, se pone el ojo en un punto, mil ojos diferentes sobre el mismo punto, mil perspectivas, distorsianadas, enfocadas, desenfocadas, tintadas, difuminadas, ojos felinos, ojos de avestruz, ojos de almendra, ojos con velocidad, un parpadeo que acompaña al parpadeo del obturador, se escucha el disparo, sale el cartucho disparado hacia atrás, retroceso, avance, capta la realidad. Objetivo cumplido.



05 octubre 2008

Yogures y caracolas



Cuando el envase era el mundo, los yogures se aliaron con las caracolas para probar cuantos sabores diversos eran posibles. Cuajo para todos, suero para todos, se acabó el hambre de amor gracias a una compilación de toxinas nunca antes observada.

El pasado 31 de febrero las autoridades de la República de Lactonia anunciaron el despido improcedente de todos los enamorados. Según fuentes oficiales, el grado de besos y abrazos era tal, que los habitantes que se amaban habían caído en una suerte de canibalismo. Desde entonces, el visado para entrar en la República de Lactonia exige, como requisito esencial y de condición incontestable, la llave-caracola. "Solo así", afirmó el presidente Coco Bífido, "se podrá alcanzar la verdadera explicación de por qué estamos sobre la faz de la tierra sin morir, sin matar de amor".

Alegato para el fomento de amor entre todas las especies del mundo.

Camadas, camadas e camadas

Camadas, camadas e camadas.

Así van y vienen las impresiones. Como una especie de cebolla: a cada nueva impresión construyo una capa, con la nueva capa se tapa la anterior, hasta que un día todo se abre y ese vapor embriagante de la cebolla hace llorar al más valiente.

La acuarela es jodida, pero poco a poco se hace más amiga mía.

16 julio 2008

Tratado vexilológico: la llave entre ningún país conocido


Algunos representantes ilustres del salvaje oriente me encomendaron la misión de salvar al planeta de una ataque colectivo de fibroarpegionucleosis crónica. Ante el riesgo que entrañaba la misión y lo poco que me pagaban, introduje el antídoto en un pequeño bote, dicho bote lo cerré con llave y dicha llave la incrusté en un país desconocido. Solo se puede llegar hasta el país si se vuela sobre las alas de una polilla. Hoy en día, han muerto más de 0'0114234 de personas a causa de esa rara enfermedad. El resto de la humanidad vive en zulos esperando a que alguien encuentre la llave.

05 junio 2008

Crucigrama

Cuando todo estaba perdido, el mundo azotado por las consideraciones intempestivas, la ropa seca en el tendedero, el azucarero vacío, la jarra sin cerveza y los cabrones de la televisión no paraban de escupir bazofia... Cuando solo escoria era el tatuaje de mi espalda, resolví el crucigrama.


Viajar al revés con destino a Roma. Lo único palindromático es el amor, tan reversible, tan irreversible, puesto en las ganas de todos los besos.

03 junio 2008

Corte de lengua

La vecina de al lado grita como el megáfono de cualquier cárcel de película: “¡Te voy a cortar las manos! ¡Me tienes harta! ¡Deja la ropa, que está limpia! ¡Daniela! ¡Daniela! ¡Daniela!”. ¿Por qué quiere que la oiga?

Los pájaros protestan y también gritan: “¡La primavera es nuestra! ¡Cállate, ordinaria!”

Más de ochenta ventanas que se miran unas a otras. Indiscretas, espías, consabidas, testigos de la noche y del placer, confidentes del pecado, astutas y calculadoras. Detrás de esas ventanas se encierran gritos y los gritos camuflan el llanto.

En el patio interior del bloque hay una piscina. La misma donde juegan los niños de mi vecina favorita y de otras vecinas sin importancia. A media tarde, los alaridos de tantos cachorros se unen formando una música aberrante, como si de una maquinaria bélica se tratara. Suena a motor de lata, a cosa vieja y usada.

Los pájaros protestan y vuelven a gritar: “¡Somos los dueños del piar, del graznido! ¡No nos imitéis!”

Otro episodio es el siguiente. En la piscina juegan los hijos de mi vecina y ella los deja al cuidado de una de sus amigas del bloque. “Me voy a tomar una copa”, dice, “pero no se lo digas a mi marido”. Allí se quedan los enanos, jugando como enanos a que son enanos. Aquí las suposiciones llegan cuando no sabemos qué contiene la copa. Algunos dicen que es pacharán, otros un whisky doble. Sea lo que sea, le llena de fuerza para intentar cortar manos.

Los niños rebotan la pelota contra el suelo y miran como sube y baja, sube y baja, calculando una física inexacta y con desproporciones. Matan el aburrimiento al pulsar los botones del ascensor. “¡Me toca a mí!” Y otra vez las partículas de aire vuelven a subir y a bajar.

Hagamos la prueba. La cosa es simple: mi vecina le dice a su hija que le va a cortar las manos porque la niña, supuestamente con los dedos manchados, ha tocado algo que lavó con esmero su madre. Quién sabe si la mancha era de tanto apretar el botón del ascensor. En una mesa dispongo de varias herramientas para hacer el trabajo, variadas para que pueda elegir. Un cuchillo de carnicero, si lo que le gusta es la sangre a borbotones. Una espada medieval bien afilada, para un corte rápido y limpio. Una motosierra, símbolo de la melancolía tecnológica. Ahora bien, puede proceder a cortar las manos.

Entonces se lo piensa dos veces. “¿Cómo le voy a cortar las manos a mi hija?” La respuesta es muy fácil: con un tres de copas en la mano se puede hacer cualquier cosa. Al final se achanta y solo le dice “me cago en la puta que te parió”, sin el influjo consciente de saber que ella es la puta que la parió.

Le propongo un trato, señora. Yo le corto a usted la lengua y así usted no me corta a mí el sueño. Y lo juro, hasta el corte de lengua yo soñaba con caballitos de mar, jazmines y dunas como pechos de mujer.

27 mayo 2008

Tres puntos

Hablas de tres puntos... Puntos suspensivos... Suspense.

Tres puntos que pueden ser tres conos vistos desde el cielo. Tres puntos que vuelven a ser tres suspiros, que conforman la resignación, el qué se le va a hacer. También la ignorancia, la cicatriz del tiempo, ya pensaba yo... Tres puntos como tres dardos, tres puntos para enchufar radios y ordenadores, tres puntos de semáforo en ámbar y rojo, en ámbar y verde, en ámbar y luego más ámbar. Tres puntos para esquivar, no sé, no sé, como se esquiva a los niños. Ellos preguntan otra vez en la interminable razón de los porqués y siguen preguntando cuando no quedan respuestas para el porqué de todo. Los tres puntos están ahí para algo o para nada. Para algo si se necesita dejar pausas eternizantes y para nada si se pretende el sano ejercicio del silencio.

Ante la inminente hegemonía del etcétera, rescatamos a los tres puntos. Salen de un pozo, ayudados, en ejercicio de memoria, porque si se unen los tres puntos se consigue una cuerda. Luego se tira de la cuerda y otra vez esas bolas rocambolescas de número primo y enemigas de los etcéteras vuelven a respirar. Qué sería del suspense, de la sorpresa, de un pensamiento alejado o de la desidia por decir el pensamiento. Tres puntos como tres ojos, como tres filas de miles de metros de cable vistas desde el frente. Así es como siguen los tres puntos su batalla de supervivencia. Nos dan expresividad, nos quitan certeza. Pobres tres puntos, jamás se vio un aparato bélico tan inocente capaz de resistir contra la contundencia grecorromana de las luchas de los etcéteras. Déjame en paz, etcétera; compra algo de fruta como naranjas, manzanas, limones, etcétera; una cuestión muy destacada en ámbitos como el político, económico, social, etcétera; Un largo etcétera...

Ahora los tres puntos se unieron como una rémora al etcétera, cosa poco viable, porque no hay más inconclusión, alargamiento y dejadez que esa combinación. ¡Largos tres puntos, larga vida a los tres puntos! Así es como deberían concluir todas esas listas inconclusas. De resto, los tres puntos no deben desaparecer, por el bien de los suspiros.

La cuerda del reloj digital

Todo pasará en breve
hay que tener paciencia,
arrogancia para mirar al tiempo,
elegancia para saber saltarlo,
dosis de ciencia para domarlo,
eficiencia para servirlo,
cadencia para hablarle,
constancia para moverlo,
distancia para evitarlo,
y poco más.

21 mayo 2008

Las bocas


La historia de cuatro bocas. Una boca saluda a otra. Da dos besos. Esta otra boca vuelve a saludar y da otros dos besos. Ya son cuatro bocas enfrentadas, con los labios sin código de barras. La comisura roza levemente la mejilla ajena y con un tambaleo acompasado, involuntario y candente, se desplaza a otra longitud de la cara. Así es como chocan cuatro bocas en dos, ocho labios en cuatro y cuatro fosas que se despiden en el papel, que se despiden en la vida, que se despiden en la oscuridad. Cuatro fosas bucales puestas como cuatro capullos de rosa.

Es un lunes y saludamos a la mañana.

05 mayo 2008

Nietzsche derrumbó la palmera


"Muertos están todos los dioses, ahora queremos que viva el superhombre"

En algún fragmento de su vida, segmentada como estuvo por las migrañas y la locura, Federico supongo que pensaba en cómo era la rutina en cualquier oasis. Sin dioses ni leyes, donde la única preocupación era no preocuparse por nada. El invento inmune a la muerte es un poema dadaísta, sacado de las páginas de un periódico de la primera quincena de abril de 2008. Inmune a la muerte es llegar a ser inmortal en vida. Así es como se ha de vivir, siendo inmortal para uno mismo, sin prisas por derrumbar la palmera, sin prisa por quemar el oasis.

Nietzsche era un hombre normal. Le gustaba bajarse al bar, hablar con la gente, tomar boquerones con cervecita, escuchar música popular y hablar con la gente de música popular uniendo todos los placeres del mundo. Un tipo corriente, lo dicho.

Hasta que un día, transformó la filosofía a martillazos, la cambió por un mazo aún desconocido en los kibbutz connaturales de nuestra civilización. Se aburrió de los boquerones, los resultados del fútbol, las canciones con letras pegadizas y se puso a inventar -el invento resultante fue inmune de nuevo- palabras nuevas, morales nuevas, genealogía nueva. Así fue como se gestó el invento de la creación, un invento que fue guía durante el siglo XIX y principios del XX.

Enloqueció el bueno de Federico y dejó un legado modificado por su hermana y posteriormente por los malintérpretes de la obra. Esto no es un homenaje al pensador, sino al hombre corriente, hombre que alberga en su interior a su más remota, romántica y ridícula evolución: el superhombre.

Por cierto, el otro día me encontré con Nietzsche y me dijo que ya los boquerones le estaban produciendo cierto ardor en el estómago. En vez de la avinagrada ración, creo que ahora consumía morcilla a la morfina. ¡Ah! Me mandó saludos para todos los que aún creen en los oasis.


Detalle de "Nietzsche derrumbó la palmera"

30 abril 2008

Tratado vexilológico sin ninguna motivación geopolítica

La vexilología es la disciplina que estudia las banderas, pendones y estandartes. En este caso, espero que el estudio haya salido horroroso. Las banderas se usan para imperializar, aupar la identidad nacional, representar a una colectividad y demás chorradillas. Yo la uso sin motivación alguna, solo absorbiendo la esencia de los colores.



Maldivas, Palau, Corea del Sur, Bahrein, Kirguistán, Ghana, Lituania, Nepal, Laos, Madagascar, Somalia, Seychelles, Estonia, Gabón, Irak, Letonia, Malta, Suiza, Togo, Libia, Tanzania, Ucrania, San Vicente y Granadinas, Malawi, Pakistán, Finlandia, Líbano, Barbados, Guatemala, Turkmenistán y la India firmaron este tratado vexilológico sin ninguna motivación geopolítica


Metro de Moscú

Primer viaje por el collage. Después de pasar en la circular del metro de Moscú una hora, intentando no morir congelados en la calle, salió el expreso del túnel en forma de tres cuadrados disonantes.




Árbol de cinco puntas


Solo porque lo haya dicho una maruja en la plaza...
Los comunistas son unos delicuentes.
Sí, te puedes ir.
Según tu prima, los comunistas podrían pasear tranquilamente por la calle.
Tú dices que Fernando es comunista y es el cabecilla de todo esto.
¿Y por qué tiene idealizado a ese revolucionario?
¡Dios mío!